Por si no lo han notado, en el blog se respira algo nuevo. Hace unos días tomé la decisión de quitar de la vista la Lista Negra, tanto del menú como de la barra lateral.

También he pensado que no voy a seguir en la línea editorial de ataques a las distribuciones que vienen con software privativo por defecto, ¿por qué?

Tanta irritación por ese aspecto hace mella en mi salud y debo de cuidarla, además de mucho trabajo con el listado en un momento que no es el mejor en mi vida.

Así que hay que olvidarse ya de las regañitas por ciertas distribuciones, no porque hayan cambiado mis postulados, sino por la razón arriba esgrimida.

Quiero decir que siempre he sido así y no voy a cambiar ahora, por lo que no me arrepiento de mis hechos. También añado que siguiendo esa línea, en el fondo nada ha cambiado: No informaré sobre las distribuciones que traen software privativo más allá del firmware, y seguirá la Lista Blanca como ejemplos de distribuciones respetables con el software libre.

Lamento que los usuarios de distribuciones de las que aquí no se informa no encuentren soporte, pero tienen mucho por donde elegir, por lo que están cubiertos. No está ahora visible la Lista Negra pero la tengo presente en mi cabeza.

Tengo muy claro que aquí no hay cabida para el software privativo ni la va a haber porque va contra mis ideas y la percepción y respeto que le tengo al software libre. No, no soy de aquellos que dicen que el software privativo sirve para dar el salto. Algún caso habrá, pero pienso que la aplastante mayoría seguirá usando los programas privativos, que están en su derecho a hacerlo porque nosotros no podemos decirle lo que tiene que hacer. Podemos aconsejar y decirles que usen el software libre en la medida que puedan, sin olvidar recordarles que el privativo no es ético y es peligroso. Porque hoy en día es casi imposible usar un ordenador 100% de forma libre, o al menos no es asequible para todos los bolsillos, por lo que debes asumir que podrás usar el software libre en todo lo que sea posible al saber que lo privativo te priva y conoces los peligros que entraña.

Por otra parte, seguiré diciendo que Microsoft es un bombardero destructor, ahora en forma de troyano y criticaré cada mal paso que de relativo al software libre, porque, lo siento, no veo más que táctica comercial y ansias por acaparar y comprar todo lo que le sea posible para asegurarse el dominio sobre internet, la nube y los ordenadores. Y cuando dices eso no exageras ni mientes. Desconfía de aquel código que te ocultan y desconfía sin dudarlo, de Microsoft.

Así que voy a tomarme todo con más sosiego. No merece la pena que te insulten y amenacen y después con todo el santo semblante te llamen tóxico. En mi pueblo a ese tipo de gente les llaman chismosas. No merece la pena que me avisen que en los hilos de comentarios de algunos youtubers me pongan a parir. Yo no voy a ir y decirle al youtuber de turno que borre esos comentarios que hablan mal de mi. Lo primero es que no visito Youtube y lo segundo es que son libres de decir lo que quieran y de pensar lo que deseen, porque digan o piensen lo que quieran, no van a hacerme cambiar mis postulados, que seguro que no podrán compartirlos muchos, que no me importa que los compartan, pero son míos.

Seguiré defendiendo la dignidad del software libre. Seguiré diciendo que el software privativo no es nada ético ni seguro. Lo que haga y diga la gente, es cosa de su conciencia y de lo que le importe la seguridad de sus datos, de que los espíen. Si es lo que quieren, si les da igual, si tienen asumido que su privacidad vale menos que una perra gorda, no es mi problema, pero este no es su sitio porque la dedicación es exclusiva al software libre, la privacidad y seguridad. Eso está muy lejos de lo que siempre he dicho: Que cada cual use lo que les de la gana, pues jamás he criticado eso, sino que las distribuciones vengan hasta el swap lleno de software privativo. No se de qué se quejan, con lo fácil que es ignorar. Así que esto no sea un motivo para ser atacado por ciertos personajes mediáticos a los que no considero ni amistosos ni honestos sino con más veneno que una áspid porque lo único que hacen es engañar a quienes les creen y necesitan ser vitoreados por los espectadores para alimentar el ego. A mi no me gustan las caretas y esos hilos de criticonas es un baile de disfraces de un triste y aburrido carnaval de dioses con pies de barro.

Continuemos.