Hay mucha gente que dice que el gran problema con GNU/Linux es la fragmentación. Otros dicen que son los juegos, y hasta hay quien dice que los programas de GNU/Linux no tienen calidad. Puestos a culpar, también se sentencia como culpable a la gran cantidad de entornos de escritorio.

Personalmente pienso que la gente más involucrada y atraída por GNU/Linux originalmente no tenía el mismo tipo de gusto por el diseño, empatía de usuario no técnica y conocimiento de marketing para hacer del escritorio GNU/Linux el estándar.

GNU/Linux creció de una manera que reflejaba a sus creadores y eventualmente perdió bastante impulso en el lado del escritorio. Dicho de otra forma, las distribuciones son hechas por administradores de sistemas, o simplemente por desarrolladores y su creación se ajusta a sus gustos y no a un amplio surtido de potenciales usuarios. Esto es un punto flaco que he visto siempre. Si miramos fuera a los otros dos grande sistemas, tanto Windows como macOS invierten mucho en cuidar su entorno de escritorio. No me refiero a inversión económica sino en trabajo, énfasis porque lo que no entra por el estómago entra por la vista. En este plano KDE siempre ha apostado mucho, mientras otros entornos se han enfocado en la simpleza y el minimalismo. Un pequeño momento de reflexión: GNU/Linux tiene entornos de escritorios mucho más bellos y evolucionados que sus contrapartes privativos, como puede ser KDE Plasma, DDE (deepin) pero nos enfrentamos al mismo problema, el desconocimiento.

De otro problema que se culpa a GNU/Linux es a la enorme cantidad de distribuciones que existen. Es falso, una absoluta falacia. Debes saber que en la comunidad de GNU/Linux siempre se culpa de todos los males a lo que no nos gusta. Lejos de ser verdad, es un aliciente darle al usuario numerosas opciones, colores y gustos a elegir. Lo que sí es cierto es que en lugar de dedicar esfuerzos en clonar una distribución y cambiar el pack de iconos sería deseable la creación de programas en su lugar.

Para responder a tantas preguntas del por qué cuesta tanto llegar al escritorio se necesitarían miles de pergaminos, primero debemos pensar por qué Windows y macOS son tan populares como lo son actualmente.

Windows viene con la mayoría de los ordenadores de sobremesa o portátiles que se pueden comprar hoy en día. Para conseguir hardware sin Windows, tienes que hacer un esfuerzo. Dell fabrica algunos equipos en los que ponen Ubuntu, los productos de System76, Vant o los Slimbook hacen su parte, pero no es fácil encontrarlos, y realmente tienes que buscarlos, lo cual no es lo que la mayoría de los clientes van a hacer. Además, son muy pocos teniendo en cuenta el gran espectro de marcas que existen.

OSX viene en los Macs. La mayoría de esos compradores quieren un Mac por cualquier razón, y obtienen OSX con él. Son excesivamente caros y mucha gente lo adquiere por su caché, y su caché no es precisamente por el espacio reservado de un directorio sino por el glamour que levanta tras millonarias campañas de publicidad.

La mayoría de los consumidores dicen: “Bien, necesito una máquina que funcione con OSX, o incluso necesito una máquina que pueda instalar OSX en ella”. Reciben cualquier sistema operativo que venga con el hardware que compraron, aunque no se puede generalizar y puntualmente compran un Mac por un determinado programa (s) que sólo existe en OSX.

Esto daría para muchas discusiones aquí sobre OSX y Windows y cómo funciona. Creo que sabéis que los OEM construyen sus ordenadores para que funcionen con Windows, no con GNU/Linux. Apple trabaja para su casa, así que siempre funcionará en su casa.

Yo probé Windows hace mucho tiempo y después en la oficina trabajamos con Windows 10, usé OSX hace 4 años y luego volví desesperado a GNU/Linux después de dos días. Lo que encontré es que OSX era bastante parecido a GNU/Linux por un lado pero radicalmente opuesto en otro. No me gustaba tener que iniciar sesión con una identificación de la manzana para descargar un paquete. Algunos paquetes estarían disponibles en un sitio web, otros te dirigen a la tienda de aplicaciones.

Hay compañías que venden máquinas con Linux llamadas “Chromebooks” que son Linux pero el sistema operativo no es el típico de las distribuciones GNU. De nuevo, no están buscando una máquina con Linux o GNU/Linux, o incluso una máquina que corra ChromeOS necesariamente. Quieren una máquina barata que sea segura y que pueda ejecutar cosas como un navegador.

Creo que Chromebooks e incluso Android responden a la pregunta aquí. La única manera de que “el año de Linux en el escritorio” llegue es que alguna compañía haga un dispositivo que la gente quiera comprar y que por casualidad funcione con GNU/Linux. A la mayoría de los compradores no les importa el sistema operativo siempre y cuando haga lo que ellos necesitan, como ejecutar un programa de correo, navegación, chat, ejecutar los juegos a los que juegan, etc.

Creo que una de las principales razones por las que GNU/Linux no tiene grandes cuotas de mercado en el escritorio es porque la mayoría del software común sigue siendo escrito sólo para la plataforma Windows. Aunque se podría argumentar que GNU/Linux tiene muchas alternativas (incluso mejores), el hecho principal sigue siendo que los usuarios de ordenadores personales se ciñen a lo que es más sencillo de usar, es decir, lo que es más común y más accesible. Hasta hace algunos años, Windows representaba esos ideales, y más recientemente Apple surgió como otra alternativa con una enorme carga de marketing y publicidad. Sin embargo, Windows sigue siendo una elección primordial en muchos espacios de oficina y esto sin duda influye en la perseverancia de muchos (potenciales) usuarios domésticos.

Por descontado están las empresas como NVIDIA que se niegan a liberar las especificaciones de sus controladores de las tarjetas gráficas. Esto no es un problema menor, sino una piedra de tropiezo ya que la ingeniería inversa no es suficiente en este caso para crear drivers competentes para la aceleración gráfica.

Para ir cerrando este texto y abrir el debate, resta decir que Apple ha estado ganando popularidad en la plataforma de escritorio y móvil, y creo que GNU/Linux se beneficiará indirectamente de esta dinámica, especialmente a largo plazo (de tal manera que el software eventualmente se volverá más independiente de la plataforma). GNU/Linux ha crecido mucho durante las últimas décadas, y ya presenta una alternativa viable para los usuarios de escritorio; un buen ejemplo es Ubuntu.

El escritorio GNU/Linux no está muerto, sino que simplemente el comienzo de su ciclo de vida es muy lento, es sólo una cuestión de tiempo e irá a más. Hay que tener en cuenta que detrás de GNU/Linux hay muchas empresas involucradas, ayudando, pero ninguna se encarga de marketing y el dinero es siempre quien pone los guiones. Esto no significa que podamos culpar sólo a la publicidad en revistas, emails, televisión, radio que empresas como Microsoft y Apple pueden permitirse el lujo de hacerlo, porque no sería justo. Lo de GNU/Linux le veo un paralelismo con la política en España y el bipartidismo. Los dos grandes partidos que siempre se alternaron en el poder invertían enormes cantidades de dinero en campañas y traquimanejes para continuar en el poder y se han necesitado décadas para romper con esa tendencia para que existiese más pluralidad y diversidad. GNU/Linux va encaminado para ir conquistando el escritorio poco a poco y con convencimiento.