Sí, como dice el titular elegido, las posibilidades de transformación de KDE Plasma son (casi) infinitas. Recientemente he leído de alguna gente que critica el hecho de que este fabuloso entorno de escritorio, del cual puedo decir sin tapujos que es el más bello, completo, moderno entorno de todos los sistemas operativos, de que sean tantas las opciones que lo rechazan por ese motivo.

Como es normal, las opiniones son libres y los gustos hay tantos como estrellas en el cielo, pero quien dice eso podría buscarse otra excusa como por ejemplo, un simple no me gusta y ya está. Nadie le va a recriminar por eso, pero decir que no le gusta por sus infinitas opciones, como dije alguna vez, es como criticar a la libertad porque es mucha libertad.

No, cuando instalas por primera vez KDE Plasma, lo puede usar hasta un orangután. No tiene complejidad ninguna, es lo más sencillo que existe (siempre hablando de un entorno vainilla, recién instalado). Ahora bien, si ejecutas Preferencias del Sistema, entras en un mundo donde perderte con la ingente cantidad de posibilidades de personalización. Es decir, si lo que quieres es personalizar, se supone que te gusta y deseas hacerlo.

En realidad es algo muy simple, y será complejo en el momento que quieras complejidad. En Preferencias del Sistema, en Tema de Plasma puedes descargar online desde KDE Store infinidad de temas que basta con hacer clic en instalar y aplicar. Difícil, ¿no?

También puedes entrar en el apartado de Iconos y si no te gustan los Brisa, puedes navegar de nuevo a KDE Store y descargar el pack que desees, moviéndolo al directorio oculto .icons o a .local/share/icons. Si no existe, se crea.

Otra herramienta para personalizar el tema de las ventanas es Kvantum. Para ello, lógicamente debes instalarlo. Prácticamente ya está en casi todos los repositorios, pero en algunas distros hay que compilar. De todas formas no es nada complejo. Kvantum tiene una herramienta para gestionar los temas. Si me los pides te puedo pasar un archivo con una buena cantidad de temas.

Si te metes en Estilo de las aplicaciones, puedes seleccionar el estilo de las ventanas y también descargar en línea nuevos temas para esas ventanas.

Hace dos días personalicé mi KDE Plasma hasta dejarlo como el venerable escritorio Pantheon de ElementaryOS. La verdad es que lleva mucho trabajo y tiempo, lo cual tiene su complejidad.

No sólo se trata de descargar e instalar un pack de iconos y a correr, no. Son numerosos cambios. Por ejemplo, hay dos temas de ventanas Aurorae en KDE Store que están rotos. Puedes comprobarlo y verás que la ventana está desencajada. Tuve que recrearla usando Inkscape y editando el archivo .rc, modificando parámetros. Esto quizás sea debido a que son paquetes antiguos y no se adapten bien a ediciones más actualizadas de KDE Plasma.

Además de ello habría que cambiar manualmente los iconos de las aplicaciones del dock. Por cierto, y hablando del muelle, he usado Latte-dock y la verdad es que queda bastante bien (ElementaryOS usa una versión modificada de Plank).

He tenido además, que buscar un tema de Plasma transparente y eliminar algunos widgets del panel para que sólo muestre la bandeja del sistema y el menú no queda como el de Pantheon porque usa simple-menu con el tema transparente y obviamente no es idéntico al de ElementaryOS.

Bien, escribir sobre todos los pasos dados sería arduo y quizás no te interese. De todos modos se trata de dar un toque especial a nuestro  entorno, porque aunque se parezca a Patheon es KDE Plasma forever.

Como ves, las posibilidades son muchas para cambiar el aspecto de la interfaz KDE Plasma. Te puedes dar un paseo por Reddit y ver sólo algunas muestras de las capacidades de transformación de este espectacular entorno de escritorio libre.