Un mal día lo tiene cualquiera. Eso lo decía nuestro amado Chiquito de la Calzada y es la razón por la cual creo que Gabriela González de Genbeta escribiera un artículo sobre KDE Plasma 5.20 y lo comparara con Windows 10.

No voy a ir al cuello hacia Gabriela 🙂 por decir eso. Es su opinión y punto, pero para muchos es algo desacertada.

KDE Plasma y antes simplemente KDE como escritorio, se ha parecido a los Windows en su panel inferior y el menú del sistema a la izquierda de la pantalla. Pero aquí termina toda semejanza.

Hace mucho años, KDE 1 parecía un clon de CDE (un entorno de escritorio privativo de UNIX), que poco tenía que ver con lo que veríamos después.

Cuando KDE llegó a su versión 2.0 cambió radicalmente y pasaría a presentar un entorno de escritorio más parecido a lo que vemos ahora como concepto de ventanas y un menú de aplicaciones global.

Que KDE copiara la interfaz de aquel entonces a Windows en el año 2000 es otra cosa. Influencia sí creo que las tuvo porque es evidente.

Bastantes años después, cuando el equipo de KDE liberó KDE 4.0 fue Windows el que se obsesionó en el concepto de escritorio de KDE con sus widgets, además de efectos que se crearan primero en GNU/Linux como Compiz+Beryl con Vista/Aero.

En mi opinión, Gabriela González ha encontrado similitud entre el panel de KDE con los iconos y ese sempiterno menú a la izquierda. Es simplemente una visión subjetiva porque cuando comparamos un entorno sin aplicaciones ejecutándose en primer plano con otro, esa similitud es bastante discordante.

Encontrad las diferencias. Plasma KDE no tiene la caja de búsqueda, ni iconos en el escritorio. Los iconos del panel están a la izquierda. Lo único que comparten son la situación del menú y el gestor de tareas (miniaplicaciones).

 

Cuando en Windows abres el menú, las diferencias son más evidentes. El menú de Windows es caótico. El de KDE Plasma (Kickoff) está organizado en categorías a simple vista.

 

El tema es que no le caigan palos y burradas encima de Gabriela González. No podemos comportarnos vilmente e ir a por esa persona porque haya hecho una comparación que sí, es cierto que las comparaciones con Windows pueden ofender a algunos usuarios, pero tampoco es para tanto la cosa. ¿Ustedes os imagináis que no queráis comprarle al pescadero porque se parece a De Juana Chaos? Pues así de ridícula es la situación.

Además de eso, lo importante, lo que nos debe de interesar es que por fortuna, puede haber cierta similitud en casos puntuales, pero no somos Windows. Si lo fuera me hacía monje tibetano.