Que digo yo que esto de tener un portal con más o menos fama significa ponerte en el punto de mira de trolls, gente voluntariosa a la hora de ejercer el insulto personal, la amenaza e incluso a los ataques reales al blog. Y es que ¿cómo se me ocurre tener un blog de opinión y no morir en el intento, coño?

Si es que esto es demasiado, la gente quiere opinar y que le salga gratis y que no podamos insultarle en un sistema de libertades.

Los blogueros son tontos, creen que tienen derecho a opinar libremente y que pueden decir cosas que no me gustan. Algunos hasta se atreven a hablar mal de Ubuntu, ¿serán estúpidos? Ahora se va a enterar, le voy a decir que es un talibán y un radical de mierda. Si no me gusta su dura contestación a mis insultos me pondré en contacto con mi proveedor de internet para que pongan su blog en la lista negra de las búsquedas.


Sí y no, lo escrito arriba es satírica pero muy real. Ayer mi amigo Diego me animó para que escribiera algo sobre este tema y lo hago con mucho gusto. Decía que está escrito un poco en clave de humor, pero ha pasado en la realidad y además es repetitivo. Esto ocurre con bastante frecuencia, gente moderada, tranquila que ¡ zas !, te insulta porque criticas su distro o porque no quiero hablar de muchas de ellas.

Hace como un año escribí una dura entrada contra Ubuntu y Canonical y gente ofendidita atacaron el blog, dejándolo sin conexión durante varias horas. Más tarde, ese ofendidito, muy valeroso él, tras un nick esperpéntico y una IP en Dakar (es decir, IP falsa) se enorgullecía del hecho de haber cometido un delito. Mi respuesta fue al día siguiente con otra editorial por el mismo estilo y me amenazó de nuevo, pero esta vez era diferente: Notificaría a su proveedor que pusiera al blog en lista negra y así fue, mucha gente me avisó que recibían una advertencia de que no era un sitio seguro cuando intentaban acceder. Sin embargo me importaba un carajo y seguí con mi línea. A mi no me achanta nadie, y menos, miserables de ese tipo.

Eso fue un caso, pero hay muchos más que es para revolcarse por los suelos de la risa o para llorar.

Recuerdo hace pocos meses, en una entrada que hablaba sobre el hembrismo, se colaron una serie de personajes insultantes. Eran sujetos con nicks masculinos y femeninos y entre ellos hicieron una piña contra mi. Sin embargo me fijé en un detalle: Todos tenían la misma IP. Una vez se lo dije “todos” callaron. Parece que se fueron en estampida por la sabana.. pero al día siguiente me enteré que no eran clones del mismo usuario, sino que ese usuario se dejó la ventana del navegador abierta y escribieron unos pocos (aquí smiley de chorprecha). Y es que hay que ser torpe para ignorar que desde el panel de administración se ven las IPs.

En otra ocasión, en una editorial contra los nazis de VOX, un comentarista escribió amenazando a rojos, lesbianas y gays, que en el 1936 acabaron con media España, que lo iban a repetir y no se cuantos loas al fascismo. Como avatar se puso una imagen del dictador Franco. Entonces edité su comentario y puse que era un franquista español de VOX chupapijas, que chupaba nabos gratis y no os imagináis como se puso. Hijo puta de mierda, comunista asqueroso, te vamos a matar a ti y a tu familia.. No se quedó tranquilo que buscó la dirección email del blog y continuaron los insultos y amenazas. Yo le mandaba corazones y flechas pero se cansó y dejó de escribir.

También de México he recibido cariñitos. Hay un tipo estrafalario que de vez en vez escribe algo así como: Gordo cabrón, chinga a tu madre. Le da por ahí al buen hombre. Creo que es según le pica. Por ejemplo, hoy es jueves, toca insultar al maslinux, voy para allá.

Cuando mi amiga Zoharis escribe en el blog, toca también eliminar comentarios. Comentarios que dan tanto asco que no los diré por respeto a ella.

De algo que sí me siento orgulloso es de haber cansado a los racistas y xenófobos. Después de varios años recibiendo comentarios contra los iberoamericanos que comentaban alguna cosa terminé aburriéndoles al no ver sus mensajes publicados. Lo peor que puedes hacer, si tienes un blog o eres más o menos mediático, es darle voz a ese tipo de gente. Convertirás el sitio en un infierno y hasta es posible que te metan un puro.

Como nota simpática contaré una cosa que maliciosamente sacaron de contexto y lo llevaron a Youtube, fue una conversación entre Arangoiti y yo. Arangoiti y yo somos amigos desde hace varios años, uña y carne y le aprecio muchísimo. Eso nos permite llamarnos cabrón, cornudo, hijo puta.. Algún moderado de esos que me critican, tomó un hilo donde Arangoiti y yo nos insultábamos, por supuesto que cariñosamente, y lo llevó a Youtube para comprobar “cómo trato a la gente que me lleva la contraria”. No veas la jauría lo que largaba sobre mi. Aunque una cosa es cierta, yo no trato con guante de seda a todo el mundo. El que viene con la tijera sale trasquilado. Yo no voy por ahí visitando y comentando blogs insultando y como yo no lo hago, no permito que en mi casa lo hagan. Entonces, el que entre aquí, que ya viene de mala leche porque no me puede ni ver, pero viene, saca lo que le interesa. Es decir, si alguien me dice “eres un extremista, un talibán” y yo le dijo que “talibán será tu padre”, el tipo dice que trato fatal a la gente. Y no es así, no trato así a la gente. Trato así a los faltones. Dame un bofetón.. que no te voy a poner la otra mejilla.

Pero yo también he metido la pata comentando, no en este caso, en el blog, pero sí hace pocos años en un grupo de Telegram y juro que no fue a posta. Salió el tema de Kubuntu, y dije que Kubuntu, de unos años hacia acá había cambiado para bien, que hacía tiempo, cuando lo llevaba Blue System, Kubuntu era una mierda. Entonces contestó alguien y dijo que en aquellos tiempos él era encargado de Kubuntu. Se llamaba Jonathan Riddell. Tierra, trágame. Qué vergüenza.

Casi para terminar, también he recibido comentarios diciendo que soy un amargado de la vida, siempre de mal humor y con agresividad. Uf, si la gente supiera que motivos tengo pero que no es así.

Anteayer mismo recibí un comentario que me decía que aparte de bastardo anti-Ubuntu, hacía gala de mi poca dignidad al poner un banner en favor de systemd. Bien, primero, si se hubiera dirigido con respeto, le hubiere aprobado el comentario. Segundo, el banner lo puse por algo que debo explicar, no porque lo sintiera. Esa misma mañana, un amigo en un grupo de una red social, era atacado por varios haters de systemd que lo insultaban. Pero no es que mi amigo defendiera systemd, sino que les reprochaba a los haters que se estaban inventando cosas, como que systemd es un producto idea de Bill Gates. Entonces creé el baner y lo puse en el sidebar del blog para joderlos, deseaba que vinieran aquí para decirles unas cosas. Una vez que los haters se fueron y otros fueron expulsados por insultos, lo quité. Yo no soy pro systemd ni anti systemd de momento, lo uso indistintamente con otros inicios.

Antes de acabar debo de decir que sí, soy muy cabrón, pero no en el sentido de mala persona. Soy un cabrón porque estoy todo el día pensando qué putada hacerle a un amigo, a gastarle una broma. Así que siento defraudaros. No soy un amargado.

Nos vemos.